¿Cómo podemos ser más longevos?

Todos queremos ser más longevos y, aunque esta circunstancia depende de nuestra genética, también podemos ayudar a nuestro organismo. Para ello, uno de los consejos que os damos es practicar ejercicio de forma regular. No es necesario machacarse en el gimnasio, basta con salir a caminar tres veces a la semana.

Otro consejo es hidratarnos de forma adecuada. No es necesario beber dos o más litros al día, ya que a veces podemos desmineralizarnos por exceso de líquidos. Basta con beber siempre que tengamos sed, que a veces se nos pasa, y simplemente agua.

Por último, cuidar nuestra alimentación. Este es posiblemente el aspecto más importante para ser más longevos. Por eso, queremos daros un consejo muy importante. Elimina de tu dieta cinco alimentos nocivos y muy habituales en nuestra dieta diaria.

Son los conocidos como cinco venenos blancos:

Azúcar. El azúcar refinado es alimento de las células mutantes y de los procesos tumorales. Aparte provoca obesidad y no aporta ningún nutriente, ya que han sido eliminados en el proceso de refinado. Sustitúyelo por panela, estevia o jarabe de agave.

Leche. La leche de vaca es indigesta y la menos recomendable para nosotros, que toleramos mejor la de cabra o burra. En la actualidad la leche se encuentra adulterada por hormonas y los antibióticos con que se trata a las vacas. Además está el componente ético del maltrato animal, ya que estos animales están sobrexplotados. Una vaca que naturalmente produce dos litros de leche al día, en la granja lechera llega a producir hasta 24. A veces, pasan la mayor parte de sus vidas encerradas.

Harina. Al igual que el azúcar, la harina pasa por un proceso de refinado en el que pierde el salvado y el germen. Precisamente estas dos partes son las más beneficiosas para nuestra dieta. La harina refinada se vuelve difícil de digerir y se transforma más rápidamente en hidrato de carbono, provocando sobrepeso.

Arroz. Al arroz le ocurre exactamente igual que a la harina. Una vez refinado, su mayor aporte es el de los almidones, de mala calidad nutricional.

Sal. La sal también sigue un proceso de refinado en la que pierde la mayoría de sus minerales naturales. Para colmo, se la enriquece con yodo y otros componentes de forma artificial. Desprovista de sus minerales naturales, la sal favorece la retención de líquidos y daña nuestro corazón.

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